¿Cómo te sientes en los grupos?
- 7 abr
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El espejo social: por qué no eres la misma persona en todos los grupos
Es muy probable que en alguna ocasión hayas sentido que tu forma de ser y de actuar, era diferente en función del grupo del que formabas parte. No, no son imaginaciones tuyas, es algo que sucede y está vinculado a diferentes teorías que intentan explicar el porqué de este fenómeno. No es cuestión de incoherencia, no es falsedad, es cuestión de adaptación al contexto social.
Antes de seguir leyendo el artículo, pregúntate: “¿cómo eres tú?”, y reflexiona también “¿qué versión de ti te permiten los grupos de los que formas parte?”.
Existen diferentes teóricos del ámbito de la psicología social, que durante décadas han investigado sobre el comportamiento intragrupo.
Como toda teoría, estas propuestas han sido apoyadas, cuestionadas y complementadas por otros enfoques.
Entre conceptos y teorías podemos intentar explicarnos por qué somos o por qué nos comportamos de diferentes formas en diferentes grupos.
Teoría de la identidad social
Henri Tajfel, psicólogo social, desarrolló en la década de los 70, la teoría de la identidad social, que muy resumida viene a decirnos que una parte de nuestra identidad proviene de los grupos a los que pertenecemos. No eres tú quien cambia, es el espejo social en el que te ves.
Si formas parte de un grupo donde te sientes una persona valorada, o te sientes similar al resto, te sentirás más fuerte, segura, o dicho en palabras coloquiales “más tu.”
Si por el contrario formas parte de un grupo donde te percibes diferente al resto, o en el que te sientes inferior, probablemente te sentirás más pequeño o pequeña, sentirás inseguridad y este hecho seguramente tendrá impacto en tus acciones o en tu toma de decisiones.
John Turner psicólogo social y colaborador de Tajfel, desarrolló la teoría de la autocategorización, en la que explicaba cómo, en determinados escenarios, dejamos de pensar como individuos y pensamos en clave de grupo.
La comparación social
León Festinger (1954) planteó la teoría de la comparación social, en la que nos explica que constantemente nos comparamos con los demás, aunque no tengamos la voluntad de hacerlo.
Si nos rodeamos de personas que percibimos como más dominantes, seguras o fuertes, puede afectarnos inconscientemente haciendo que nos sintamos más prudentes o incluso menos capaces. Curiosamente en ocasiones esta prudencia, puede ser interpretada como falta de predisposición o de iniciativa…nada más lejos. ¿Cuántas veces una persona a la que se ha cambiado de grupo parece otra totalmente distinta?
Cuando, por el contrario, nos percibimos en una posición más favorable, nuestra confianza aumenta y con ella, muy probablemente nuestra forma de interactuar dentro del grupo, en el que aportaremos con mayor frecuencia. Es algo automático, sucede sin pensar, casi de forma inconsciente.
El efecto estatus dentro del grupo
En todos los grupos se crean jerarquías implícitas, es decir, aquellas que no son “explícitas”, liderazgos naturales que por carisma o reconocimiento ocupan la posición y también más espacio.
El resto de los componentes se adaptan…o no, puede haber personas que se vuelvan más prudentes y silenciosas en un grupo y en cambio sean más expresivas en otro grupo donde sienten que tienen o el mismo o más peso.
Pero también ocurre que personas que parecen líderes naturales lo son hasta que salen de su entorno habitual. ¿Eres líder… o tu grupo te hace parecerlo?
Conformidad social o ajustarse para encajar
Solomon Asch (1951) estudió cómo podemos llegar a ajustar nuestro comportamiento con tal de encajar en un grupo, pudiendo llegar incluso a cambiar de actitud o de opinión. Aquí abriríamos una caja interesante, porque entraríamos en otros campos: estilos de comportamiento humano; forma de gestionar los conflictos; toma de decisiones…
Concepto seguridad psicológica
En este caso, hablaremos no de una teoría, si no de un concepto que se utiliza mucho en el ámbito de las organizaciones. Hace referencia a como expresamos nuestra opinión o nuestras ideas en función del grupo del que formas parte.
Si es un entorno en el que te consideras que estás seguro, sientes esa libertad y expansión para manifestarte. En cambio, si no sientes que formas parte de un entorno seguro y tienes la percepción de que tu opinión o ideas van a ser juzgadas o criticadas, puedes hacer todo lo contrario, contraerte y cerrarte como una ostra.
En cualquier caso, aunque las teorías están destinadas a ser cuestionadas y debatidas, observar tantos factores que pueden influir en una persona nos lleva a ser más cautelosos al etiquetar. Nos invita a observar de manera más consciente a los integrantes de un grupo, ya que nuestro comportamiento no se basa únicamente en la personalidad, sino en la interacción entre el individuo y su entorno.
“El grupo al que pertenece un individuo es el terreno esencial para sus percepciones, sentimientos y acciones.” – Kurt Lewin



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